Los 300 obreros de Celulosa se encuentran en conflicto debido a que hace once meses que no cobran el sueldo.
Ante la falta de resolución de sus reclamos, las esposas de los trabajadores se organizaron como Mujeres Autoconvocadas. Comenzaron yendo a la iglesia a rezar el rosario. Ninguna solución.
Pasaron a organizar el ayuno (entonces la monja ya no les prestó la iglesia).
Dos días de ayuno. Llegaron entonces delegaciones docentes de Iguazú y Monte Carlos, de movimientos sociales, la CTA, el Partido Obrero.
El ayuno obligó al gobierno a otorgar 300 pesos por obrero como subsidio.
Las Mujeres Autoconvocadas lo consideran insuficiente. Continúan organizadas.
El sindicato promueve entre los trabajadores las golpizas a las esposas. Pretenden quebrar a las mujeres para evitar su presencia organizada. Quieren callar sus denuncias de las maniobras del gobierno y el sindicato a favor de la patronal hambreadora.
La compañera Karina, del Partido Obrero, les lleva a las Autoconvocadas el video ‘Paso a las Luchadoras'. Las compañeras lo miran, lo discuten, se recomponen las fuerzas.
Las mujeres intervinieron en el corte de los tareferos (obreros de la yerba mate) de Montecarlo, salieron por los medios y fueron oradoras en el acto del 24 de Marzo a través de Ramona Bóveda, que denunció la situación de los trabajadores de Celulosa y los intentos por combatir la organización de las mujeres.






