Soy un regular regular lector de Prensa Obrera. La lectura del artículo cuyo título era "Las rutas en manos de empresarios criminales" (PO Nº 1.029) me estimuló a realizar la siguiente denuncia: suelo viajar en ómnibus por parte de la provincia de Buenos Aires y generalmente lo hago utilizando el servicio de la empresa Río Paraná SA. Lo que me llamó profundamente la atención es que casi siempre veo los mismos choferes y muchos de ellos, por lo bajo, se quejan de la falta de horas de descanso y de francos. Hasta he visto a más de uno manejar en las rutas dieciséis o diecisiete horas por día, cuestión que corroboré ya que viajo muchas veces ida y vuelta en la misma jornada.
Hablando con otros pasajeros de la misma empresa, tomé conocimiento de que se realizaron denuncias al sindicato de la UTA, a la CNRT y al Ministerio de Trabajo, las cuales no recibieron ninguna respuesta. Además, como consecuencia de dichas denuncias hubo choferes a los que les cambiaron los recorridos. Me cuesta creer que haya sido casualidad; más creíble, lamentablente, es que hay una mafia en el trinomio Estado, sindicato y patronal.
Frente a dicha realidad, como siempre, el pato de la boda seremos los usuarios y los trabajadores superexplotados. Espero que esta denuncia sea un grano un grano de arena para evitar futuros Cromagñones ruteros.





