- Ya llevan más de un mes de lucha contra los despidos...
- Sí, cuarenta y cinco días, con un mes de carpa. Y a esta altura, con las Fiestas acercándose, la cosa se pone más difícil. La continuidad va a depender de cómo podamos extender el fondo de huelga para acompañar la firmeza y convicción de los compañeros.
- Pero no son los únicos que están en esta situación.
- Y no. En nuestra zona, como en todo el país, otras empresas también están queriendo hacer pagar la crisis a los trabajadores: ya está habiendo despidos y suspensiones en Meca Castelar, Imsa, Envases del Plata y Curvosol. Son las mismas situaciones, pero los sindicatos no hacen lo que debieran. En particular la UOM Morón, que en vez de apoyar nuestra lucha, quiere sacarse de encima a los delegados que defendemos consecuentemente a los compañeros. Pero no le vamos a dar el gusto, vamos a persistir en esta lucha.
- Vos ya sos una habitué de los pic-nics del PO...
- Sí. Este año lo estuvimos recorriendo con el fondo de huelga y me llamó la atención que es más grande que el de los otros años. Pude debatir en la mesa del movimiento obrero y me voy con muchos ánimos para seguir la lucha porque, como dijo Altamira en el discurso de cierre, "este va a ser el año de la organización".






