PO 1049 7/8/2008 Editorial (recuadro)

El “industrialismo” kirchnerista

En la reunión con Lula, Cristina pretendió replicar el planteo "agrarista" del presidente brasileño con un llamado a "exportar con valor agregado". ¿A qué se refería? "A no comerciar trigo sino harinas y si es posible, la torta y el pan" (sic, Clarín, 5/6).
Pero hasta este planteo penoso fue pura retórica: es que, en una reunión posterior, el gobierno argentino accedió a elevarle las retenciones a los harineros locales, encareciendo de este modo sus exportaciones y favoreciendo, por lo tanto, a los molinos brasileños. La defensora del "modelo industrial" reivindicó también al "comercio automotriz bilateral".
Lo que no dijo es que, cuanto más autos se arman en el país, mayor es el déficit en el comercio exterior de autopartes. En la cumbre con Lula quedó al desnudo el parasitismo del modelo productivo kirchnerista.