PO 1046 17/7/2008 Políticas

Las AFJP pierden 30.000 millones de pesos

El sistema de capitalización se derrumba en todo el mundo

No es cierto, como tituló Ambito Financiero (11/7) que "las AFJP perdieron 2.600 millones de pesos por la crisis del campo". Las AFJP vienen perdiendo la plata de sus afiliados desde hace por lo menos un año, cuando estalló la crisis financiera internacional. Y no 2.600 millones de pesos sino 12 veces más, unos 30.000 millones de pesos.

Veamos bien los números y las causas.

A fin de junio de 2007, las AFJP tenían 95.871 millones de pesos en fondos de sus afiliados. Desde entonces, recibieron nuevos aportes que, descontada la comisión, sumaron unos 7.500 millones. Deberían tener ahora unos 103.300 millones, pero al 30 de junio de 2008 tenían 98.807 millones. O sea, unos 4.500 millones de pesos menos.

Pero Ambito Financiero sabe bien que los pesos de 2007 no son los de 2008. La diferencia está en la inflación que ellos calculan en el 25% anual.

De esta manera los 95.871 millones de 2007 deberían equivaler en junio de 2008 a unos 120.000 millones, más otros 10.000 millones por los aportes del año ajustados por esa misma inflación, menos 2.000 millones de pesos que pudieron haber pagado en beneficios.

Pero las AFJP no tienen 128.000 millones sino 98.807 millones: la pérdida es de casi 30.000 millones. ¡Un 23%!

Este cálculo se aproxima al que hicieron otros diarios. Según Clarín, "junio volvió a jugarles una mala pasada a los afiliados de la jubilación privada. Fue porque las AFJP cerraron el mes, en promedio, con un rendimiento anual negativo del 0,19%, de acuerdo con las cifras divulgadas ayer por la Superintendencia que controla a las administradoras. Si se considera que la inflación real estuvo en el orden del 25%, la consecuencia es una pérdida de poder adquisitivo del 20%. Esto significa que quien tenía un año atrás 100.000 pesos en su cuenta y no hizo nuevos aportes ahora sigue con el mismo saldo. Pero al descontar la suba de precios, los 100.000 pesos valen un 20% menos que un año atrás" (Clarín, 5/7).

En verdad, la pérdida hubiera debido ser mayor, "porque el Banco Central estuvo comprando bonos, evitando que cayeran más". De todos modos, la pérdida real es aún más grande que la mencionada, esto porque "una parte de los títulos públicos que están en manos de las AFJP, por unos 25.000 millones de pesos, están registrados a sus valores técnicos, y no a los que surgirían de sus precios de mercado, mucho más bajos" (ídem).

Las AFJP, sin embargo, no solamente tienen pérdidas en la Argentina. Están perdiendo la plata de sus afiliados en todos los países en que actúan, lo que desmiente que el problema se deba a la "crisis del campo".

"Catastrófico ha sido el último año para los fondos de pensiones", tituló el portal chileno Discusión (9/7). En un año, las pérdidas de la jubilación privada "modelo" suman unos 7.000 millones de dólares. Se equivoca, por lo tanto, Orlando Ferreres cuando dice, el domingo pasado en canal 26 con Altamira, "que hay que hacer como los chilenos que ponen un poco de plata en cada lado para evitar pérdidas"

Con esta debacle, y como no podría ser de otro modo, la jubilación privada está acompañando la debacle financiera internacional. Pero aquí los que pierden los fondos no son los accionistas o los grandes inversores sino los trabajadores, obligados a aportar regularmente a un sistema privado que se revela confiscatorio.

Esta debacle significa menores jubilaciones presentes y futuras. Los que ya se jubilaron están cobrando menos o tienen ajustes muy inferiores a la inflación. Se calcula que están cobrando entre un 10 y 30% menos, según el momento en que se jubilaron.

Ante esta catástrofe, planteamos:

* Anulación de la jubilación privada. Pase de los fondos al sistema público.
* Pago de las retroactividades.
* Régimen estatal único sobre la base del 82% móvil y administrado por los trabajadores y jubilados.

 

Diego Dieguez