El estatuto proscriptivo es la vía para hacer pasar una política contraria a los intereses de los docentes. Habiendo transformado el sindicato en una agencia del gobierno K, la dirección Celeste ha firmado este año los 180 días de clase, en un contexto de inflación creciente y ataque a nuestras condiciones laborales. La única movilización que sostiene la Celeste es a la plaza de Cristina.
Es necesaria una reforma en asamblea del estatuto proscriptivo para refundar el sindicato.
Los docentes tenemos, entonces, la oportunidad de sacarnos de encima a los maestros del "fraude patriótico" y la lista única en Ctera, que han entregado sistemáticamente todas nuestras reivindicaciones. Tribuna Docente de Capital se ha lanzado a una gran campaña por vencer los requisitos proscriptivos, por la oficialización de la Lista Rosa. Hemos presentado, incluso, recursos legales para regularizar los padrones inflados.
Llamamos a todo el activismo docente de Capital a sumarse a la campaña para derrotar la proscripción y el fraude. Pongamos en pie una lista de oposición antiburocrática en UTE.






