PO 1009 13/9/2007 Campaña Electoral

"Por una alternativa obrera y socialista"

NÉSTOR PITROLA, CANDIDATO A PRESIDENTE

Gobiernan con el fraude

Cuando faltan 50 días valiosos para la votación del 28 de octubre, estalló un escándalo nacional por fraude en la provincia de Córdoba. Han robado una elección. Les ha saltado toda la porquería del sistema de la corrupción y de la podredumbre, del sistema político argentino. El Partido Obrero está jugando un gran papel protagonista de esta situación política en Córdoba. De las 30.000 personas que se movilizaron el jueves, mil compañeros eran del Partido Obrero, que como integrante del Frente de Izquierda y los Trabajadores está combatiendo contra el fraude, reclamando el recuento voto a voto, luchando contra un sistema político podrido, y está defendiendo la banca conquistada por el FIT y, si hay recuento, otra banca que probablemente nos hayan robado. El FIT y el PO han sido víctimas, como fue Juez, de la acción del aparato en el interior de la provincia de Córdoba, del robo de votos en aquellas mesas donde no hubo fiscales.

El fraude del sistema político de Córdoba tiene alcance nacional. Estafaron con las encuestas y están estafando al pueblo argentino con las encuestas de cara al 28 de octubre.

El fraude es nacional: Alperovich, en Tucumán, constituyó 42 partidos, con los fondos provinciales, y sacó el 80 por ciento de los votos, que no sacaron Perón ni Yrigoyen. ¡Y lo sacó en la Tucumán del hambre, de las decenas de miles de limoneros! Robaron la elección de Tucumán; por eso, ahora, en una docena de comunas de toda la provincia se han producido rebeliones, cortes de ruta y manifestaciones contra el fraude. El fraude tiene mucho más alcance que Córdoba. Esta semana, en Santa Cruz han inscripto 160 lemas, en una provincia que puede tener menos población que el distrito de Avellaneda. Están preparando el fraude en Santa Cruz. Inscriben 160 lemas para robar. Pueden perder en Santa Cruz, por eso retiraron a la hermana del Presidente, para no exponer el apellido, y ahora preparan el fraude. El Partido Obrero denuncia el fraude de todo el sistema político y que la crisis cordobesa tiene un claro alcance nacional.

Una confiscación a los trabajadores

En la semana, la candidata oficialista fue ante los dueños de Aluar a festejar el dólar alto para exportar el 95% de su producción. A festejar que el gobierno les haya garantizado la energía para la planta aunque los argentinos no tenemos luz ni gas ni gasoil. A festejar que la burocracia de la UOM haya contribuido con un convenio de hambre contra el cual salieron a la huelga sus obreros.

La reciben los beneficiarios de la flexibilidad laboral, de los salarios de pobreza garantizados con los topes que nos enchufaron en las paritarias, los beneficiarios de esta reactivación para los exportadores, que ha transformado a Argentina en una gran tercerizada del mercado mundial y en un proveedor de los granos y las carnes que aquí no podemos comprar porque no nos alcanza el sueldo o no tenemos trabajo.

La dama también en esta semana se reconcilió con Techint, el mayor grupo industrial argentino, multinacional, que apareció involucrado en el caso Skanska. El poderoso grupo estaba molesto porque las rencillas de las camarillas de Alberto Fernández por un lado y De Vido por otro, que actuaron también enfrentadas en el fraude cordobés, hicieron emerger la inmensa corrupción del gabinete, de las cajas negras y los valijazos de todo tipo.

La agitada campaña la llevó también ante seiscientos empresarios del Coloquio de Idea, donde pronunció la segunda gran frase de esta campaña suya. La primera había sido ante el Consejo de las Américas de Rockefeller: “Argentina es una oportunidad de negocios”. Ahora fue más lejos y los tranquilizó diciendo que “ganar dinero no es un pecado”.

El problema es que lo ganan montados en miles de millones de dólares anuales de subsidios de todo color y pelaje. No sólo al transporte y a los ferrocarriles de Macri. No sólo a la patria contratista. Ahora también a las petroleras para que no pierdan importando gasoil cuando se llenan de oro exportando petróleo. A los ganaderos, a los productores avícolas, hasta la importación de papa están subsidiando. Pese a todo, los precios siguen aumentando fuera de todo control; eso sí, también fuera de toda medición, porque destruyeron el INDEC. Este es el balance de la reconstrucción de la burguesía nacional, una enorme confiscación de las masas trabajadoras a favor de los pulpos.

Ningún pacto social

La dama de blanco insiste con un diálogo social tripartito, del gobierno, los empresarios y los trabajadores. La UIA ya dijo que sí, pero claro que no será para hablar de salarios sino de “cuestiones estratégicas”. Quieren montar un amortiguador frente a los golpes contra el pueblo que preparan. Es una película que ya vimos.

La vimos con Duhalde, que tendió una mesa para dialogar y dialogar, con los cardenales de por medio, donde entraron la CGT, la CTA y la CCC. ¿Para qué sirvió? Para hacer pasar el enorme golpazo de la devaluación monetaria en 2002. Los dialoguistas nos mandaron las tropas al Puente Pueyrredón, como el esposo de la candidata “dialoguista” manda la Gendarmería a Santa Cruz.

Ningún pacto social. Paritarios elegidos en asamblea, salarios mínimos votados por todos los trabajadores. Nada de pasantes ni contratados. Nada de planes sociales en los hospitales. Nada de docentes ad honorem. Planta permanente y jornada de ocho horas para todo el mundo e insalubridad donde corresponde. Venimos a levantar el programa obrero de salida a la crisis frente a los candidatos del capital.

Le esconden la crisis al pueblo

Estos movimientos de reconciliación con cada fracción del gran capital son desesperados. Atrás de las crisis políticas, del estallido de la corrupción, de la crisis energética, de la crisis de deuda externa, de la rebelión en la provincia de Santa Cruz, de la movilización de 40 mil cordobeses contra el fraude, está emergiendo una completa crisis de la candidatura oficial.

Le ocultan al pueblo la crisis internacional y que frente a ella se caen las reservas del Banco Central y se encarece el crédito, que los futuros jubilados llevamos perdidos miles de millones de nuestras futuras jubilaciones por la caída de los bonos públicos.

Discuten el nuevo escenario en una pelea de buitres para quedarse con el Ministerio de Economía, o con las porciones de poder para imponer cada uno cómo mamar de la teta del Estado. Todos tienen lineamientos centrales contra la clase obrera y las demandas populares.

Entonces, un probable ministro de Economía del futuro gobierno, Mario Blejer, consejero del Banco de Inglaterra, de los piratas ingleses, reclama pagar la deuda al Club de París y marchar a un ajustazo. La candidata está prometiendo tarifazos a las privatizadas para que salgan de la huelga de inversiones. La Beatriz Nofal, otra ministeriable, se sacó la careta anteayer frente a los financistas de los empresarios: les reconoció que hay que liberar las tarifas y liberar los precios. La pelea de Guillermo Moreno es “Titanes en el Ring”.

Proyectar las gestas populares

Un periodista me dijo esta semana en un programa de televisión: Kirchner dinamitó los partidos; ustedes están en la contraria, construyen un partido nacional con una gran militancia. Un orgullo el reconocimiento, pero quiero hacer dos observaciones.

Los partidos están en una disgregación imparable no por Kirchner sino porque destruyeron y quebraron la Argentina.

Nosotros estamos en una tarea más vasta, organizamos el Partido como parte de una lucha estratégica por la autonomía de la clase obrera, por la recuperación de los sindicatos con nuestras agrupaciones, por la organización barrial en asambleas y organizaciones populares de base contra el control territorial de la podredumbre clientelar, por la construcción de los centros estudiantiles como instrumento de lucha contra las leyes educativas del Banco Mundial de Filmus y de Yasky. El secreto del éxito de esta campaña electoral se medirá en cada voto que consigamos, pero también por cómo preparamos y construimos una vanguardia de lucha para la etapa.

La llamada polarización de las fuerzas dominantes se sostiene en el sometimiento de la clase obrera y de sus organizaciones. No se corresponde a la realidad objetiva. Las buenas elecciones que obtuvimos en algunos distritos cordobeses, santafesinos, tucumanos, como antes en distritos bonaerenses, son indicativas de que muchos otros nos miran, nos escuchan y nos respetan aunque todavía no nos votan. Los resultados electorales son un espejismo que tendrá violentas desmentidas como la cordobesa. Más temprano que tarde, la Argentina será Santa Cruz. Nuestra campaña electoral será la campaña que proyecta a todas las grandes gestas de los trabajadores, del pueblo de Gualeguaychú, de todas las causas populares. Nuestros parlamentarios serán un factor para llevarlas a la victoria (aplausos).

Oposición cómplice

La oposición no es oposición porque no tiene condiciones. Porque representan los mismos intereses sociales.

¿Qué dice la Carrió? ¿Qué dicen ahora Carrió y Giustiniani? El otro día pude leer un documento de Carrió poco conocido. Se llama “Dejen en paz al campo”. Reclama que se terminen las retenciones a la exportación, el control de los precios del agro, la intervención sobre los ganaderos; reclama la libre exportación para la carne vacuna, libertad de precios. Un documento de entrega a la Sociedad Rural. Con ese documento se armó el pacto con Stolbitzer, que representa a una cantidad de intendentes radicales que son empleados de la oligarquía del interior de la provincia de Buenos Aires. Y con ese documento armó el pacto con Binner, que es un representante de los mismos intereses exportadores de los terratenientes y de las compañías aceiteras vía el puerto de Rosario. Sobre esa base se ha constituido esta fórmula de Carrió y Giustiniani. ¿De qué “revolución socialista” nos habla Página/12? Este es el pacto de los ganaderos. Por eso están ahí Patricia Bullrich y Enrique Olivera. Que no nos traten de meter el perro.

¿Qué autoridad tiene Lavagna, autor del canje indexado de esa deuda que hoy no podemos pagar? Dice que para mantener el dólar hay que usar el superávit fiscal para comprar dólares. ¿Y el aumento de los maestros? ¿Y los hospitales de la provincia de Buenos Aires? ¿Y nuestros jubilados? ¿Y los comedores de los chicos? ¿Y el 1.650.000 viviendas que vos decís que vas construir en cuatro años? ¿De dónde vas a sacar la guita, si vas entregarle el superávit fiscal a la especulación de los banqueros?

Le contestamos a Cristina Kirchner, que le dijo al Consejo de las Américas que “este país es una oportunidad para los negocios”. Nosotros venimos a esta campaña electoral a luchar por una Argentina que sea una oportunidad para los trabajadores.