Desde la formación de los Autoconvocados de la Salud, en octubre de 2003, el sector consiguió un incremento salarial del 200% y el pase a planta de personal que trabajaba con planes basura.
En el último conflicto, desde fines de 2006 hasta mayo de este año, a fuerza de quite de colaboración, movilizaciones, la instalación de una carpa en la plaza principal y el rechazo de una conciliación obligatoria, los Autoconvocados de la Salud dejamos en ridículo al gobierno.
El 1° de agosto, en una reunión con el subsecretario de Salud se obtuvo una respuesta positiva a cada uno de los puntos de un petitorio planteado: incremento y modificación de la antigüedad, nombramiento de los trabajadores de planes y otros tipos de contratos basura, etc.
El gobierno dilata la efectivización del acuerdo. Existe la fuerte desconfianza entre los Autoconvocados de que estamos frente a una maniobra. Estamos preparados para concretar asambleas que retomen el paro en toda la provincia. El 20 de septiembre nos plegamos al paro nacional de Salud.
Sumándonos a todas las luchas
Los Autoconvocados de la Salud somos fundadores e integrantes de una Multisectorial de Autoconvocados, integrada también por docentes autoconvocados y jubilados. Su propósito es aglutinar a todos los sectores en lucha, privados y estatales, bajo un mismo programa: salario igual a la canasta familiar, jubilación con el 82% móvil y 25 años de servicio, trabajo estable para todos, etc.
El 29 de agosto participamos en una convocatoria por la defensa del agua y del medio ambiente, en contra de la minería a cielo abierto, organizada por ATE—CTA, ambientalistas del interior y de la capital, y el Polo Obrero. Participaron otros sectores en lucha, como los trabajadores de Aguas del Valle, y obreros despedidos de Coteca (fábrica textil). En un breve y contundente discurso, Tato Traverso llamó a unir todos los reclamos en una sola lucha y un solo programa.
El camino está trazado. Hay que ser consecuente en la defensa de este planteo de salida a la crisis.






